miércoles, 17 de enero de 2007

Memoria y nación: Gonzalo Sánchez Gómez

Gonzalo Sánchez Gómez: Historiador. Universidad Nacional de Colombia.
El nombre de su ponencia fué elegido para titular el simposio realizado en el museo nacional en noviembre de 1999.
MEMORIA
"La memoria, tanto individual como colectiva, en su función congnitiva y en su función social, puede ser definida, apretadamente como, la capacidad de actualizar informaciones pasadas, informaciones que mediante el lenguaje escrito o hablado pueden volverse objeto de una acción comunicativa"
la ponencia inicia con un acercamiento al concepto de memoria, a la búsqueda de los signos que permiten articular los procesos comunicativos del museo y descubrir un texto posible de transmisión, la memoria es el recurso conceptual inicial para plantearse el sentido de la historia como una articulación significativamente sucesiva de acontecimientos. (Hobsbawm: http://www.uca.edu.sv/facultad/chn/c1170/ribera5.htm)(Eric Hobsbawm es, sin duda, un gran historiador. Muy reconocido por anteriores investigaciones sobre la revolución industrial inglesa y las revoluciones burguesas, es considerado un especialista en el siglo XIX europeo. En la década de los ochenta dio a la imprenta el resultado final de un esfuerzo gigantesco: la síntesis en tres tomos de la historia mundial del siglo XIX. Bajo el título “Historia del siglo XX” la editorial Crítica de Madrid publicó en 1995 la primera edición en español de la obra, aparecida un año antes en su versión inglesa con un título algo distinto: LA ERA DE LAS EXTREMAS. EL CORTO SIGLO XX: 1914 – 1991. Constituía la continuación de LA ERA DE LA REVOLUCIÓN (1789-1848), LA ERA DEL CAPITAL (1848-1875) y LA ERA DEL IMPERIO (1875-1914), escribió además de las consecuancias culturales de la vanguardia y de la interpretación del papel de los artistas una vez realizada la función reflexiva de los principales movimeintos artísticos europeos de principios del siglo XX.. Su fuerte posición frente a los disccursos históricos desde una persepctiva que analiza los criterios ideológicos que los determinan le permite describir críticamente el contexto en el que estos aparecen y se conectan con diversas interpretaciones, aunque es precisamente esta condición la que lo sujeta a miradas menos fuertes en lo relacionado a los acontecimientos del siglo XX).
La posición de Gonzalo Sánchez respecto a Hobsbawm le permite retomar de este autor el concepto de memoria social como un asunto congnitivo en conección con el devenir colectivo. Este argumento le permite atravezar la pregunta por el acontecimiento que histórticamente genera el museo en el marco de las acciones de la cotidianidad, que es posible en el contexto social y en la construcción de significaciones culturales como posición pedagógica de la institucionalidad del arte en el museo. "la memoria es una forma esencial de construcción de las identidades colectivas". uno y otro lo individual y lo colectivo, se dan lugar en una función importante para las dos: la memoria.
La función social del museo se inscribe en el reconocimiento de la funciones colectivas que identifican la memoria como algo diverso, por eso la responsabilidad de su proyecto pedagógico tiene un punto clave en la investigación: es la búsqueda de tránsitos del sentido, que de manera polivalente articulan acontecimientos, objetos y textos. El museo se hace imagen de esta manera de diversos grupos sociales, étcnicos, nacionales y de género interpolando sus diálogos, este proceso permite que la descripción mas significativa de su pregunta por la historia no quede sujeta a la línea del pasado como rescate, el presente como sentido de la acción y el futuro como idealización de la utopía. El velo que no se descorre queda atrapado en la diversidad de las miradas que se encuentran bajo su oscura trascendencia. "Por ello mas que generadora de consensos narrativos, míticos y visuales, la memoria es un terreno de disputa, de desestructuración y recomposición de las relaciones de poder" (Pilar Riaño). Este debate conceptual que articula Gonzalo Sánchez le permite introducir el papel del museo en el contexto de las relaciones simbólicas de la alteridad. La institucionalidad de su presencia debe superar el objeto como finalidad, para descubrir los textos que develan posibilidades reflexivas respecto a los acontecimientos de la cotidianidad, porque en ello se reflejan las funciones y los asedios a los que está sometida la memoria.
I.
Memoria épica - Memoria Cotidiana: Que el museo describe como hechos memorables que se descubren y se viven en cruces con mundos anónimos. En este apartado Gonzalo Retoma a Jacques Le Goff porque uno de los asedios de la memoria social radicaría en su democratización, la posibilidad de expandir sentidos de la acción del museo en un mundo de civilidad, es la participación de lo significativo en lo colectivo, puerta de entrada de lo simbólico como acontecimiento comunicativo. En la memoria épica la institucionalidad del museo exalta el pasado y asigna monumentos a su presencia, es por ello que en la cotidianidad urbana es posible reconocer mausuleos, templos, carteles y conmemoraciones. Sin embargo el museo no puede desconocer su función participativa en diferencias sociales que no pueden asumirse alfabetas o no de su lectura, su presencia épica se disuelve en lecturas de indiferencia, trauma, duelo, culto o desagravio, porque su objetualidad también puede generar memoria de vaciós, memoria de ausencias. La memoria épica pone en evidencia lo ausente, en su función colectiva es el duelo, pero en el cruce obligado con la cotidianidad del transeúnte no puede ser oblitarado en su función simbólica incial. Desde la memoria épica se puede recuperar el duelo suspendido por el desaparecido, viajar del sentido que hace posible narraciones de los objetos significativos colectivamente a la condición que permite el diaólgo con lo ausente, con la memoria mutilada del desplazado, el museo tiene una gran responsabilidad desde la reflexión de su memoria épica por aquellos grupos humanos a los que les ha sido negada su memoria histórica inmediata, aquellos a los que se les ha arrebatado su pasado. No se trata sólo de una condición reflexiva de las posibilidades de la memoria épica, es el texto del museo como acción frente a la necesidad de construir el duelo frente a lo imposible, a lo irremediable, a lo definitivamente ausente.
La memoria social y el duelo:

2 comentarios:

Carlos Mario Jaramillo dijo...

en proceso

Unknown dijo...

http://lmtvlinamarcelatorresvergara.blogspot.com/

profe otra vez yo, éste es mi blog, yo ya le había dejado la página en otro comentario, pero como parece no haberlo visto le voy a dejar este mensaje en todas partes donde pueda
atentamente: lina marcela